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Descubren una nueva y extraña especie gracias a Twitter

20 mayo, 2020

La bióloga Ana Sofía Reboleira se encontraba mirando Twitter cuando llegó a la cuenta de su colega esdounidense Derek Hennen. En uno de sus tuits, el investigador de Virginia Tech compartió la imagen de un milpiés norteamericano que a los entrenados ojos de Reboleira, quien también es profesora del Museo Nacional de Historia Natural de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), tenía algo especial en su cabeza: unos extraños puntos en la cabeza que, en realidad, eran hongos.

«Pude ver algo parecido a los hongos en la superficie del milpiés. Hasta entonces, estos hongos nunca se habían encontrado en los milpiés estadounidenses. Entonces, fui a mi colega y le mostré la imagen. Fue cuando bajamos a las colecciones del museo y comenzamos a investigar», explica Reboleira, quien es autora de un estudio al respecto de esta nueva especie publicado en la revista «MycoKeys».

Junto con su colega Henrik Enghoff, descubrió varios especímenes del mismo hongo en algunos de los milpiés estadounidenses en la enorme colección del Museo de Historia Natural de la Universidad de Copenhague, hongos que nunca antes se habían documentado. Esto confirmó la existencia de una especie previamente desconocida de Laboulbeniales, un orden de parásitos fúngicos pequeños, extraños y en gran parte desconocidos que atacan insectos y milpiés. Al hongo parásito recién descubierto se le ha dado su nombre oficial en latín,
Troglomyces twitteri
, por la forma en la que su descubridora dio con él.

Hongo parasitario infravalorado
Los hongos laboulbeniales se parecen a pequeñas larvas. Pertenecen a una clase propia porque viven en el exterior de los organismos huéspedes, e incluso en partes específicas de los cuerpos -en este caso, en los órganos reproductivos de los milpiés-. El hongo absorbe la nutrición de su animal huésped al perforar la capa externa, utilizando una estructura de succión especial, mientras que la otra mitad del hongo sobresale.

Aproximadamente 30 especies diferentes de parásitos Laboulbeniales-hongos atacan a los milpiés. La gran mayoría se han descubierto a partir de 2014 y, según Reboleira, lo más probable es que quede un gran número por descubrir. La investigación en el área de Laboulbeniales sigue siendo extremadamente escasa.

Tampoco se sabe mucho sobre su propia biología. Reboleira cree que estos hongos no solo nos pueden enseñar sobre los insectos en los que viven, sino también sobre los mecanismos detrás del parasitismo en sí mismo, es decir, la relación entre los parásitos y sus anfitriones. Además, espera que la investigación también brinde conocimientos útiles sobre los parásitos que atacan y pueden ser perjudiciales para la salud humana.

Las ventajas de compartir en Twitter
Por otro lado, la investigadora señala que el descubrimiento es un ejemplo de cómo compartir información en las redes sociales puede dar lugar a resultados completamente inesperados: «Hasta donde sabemos, esta es la primera vez que se descubre una nueva especie en Twitter. Destaca la importancia de estas plataformas para compartir la investigación y, por lo tanto, poder lograr nuevos resultados. Espero que motive a profesionales, investigadores y aficionados a que compartan más datos a través de las redes sociales. Esto es algo que se ha vuelto más obvio durante la crisis del coronavirus, un momento en el que a muchos se les impide visitar el campo o los laboratorios», afirma.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”en” dir=”ltr”>Happy to see the first <a href=”https://twitter.com/hashtag/Laboulbeniales?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#Laboulbeniales</a> paper in <a href=”https://twitter.com/MycoKeys?ref_src=twsrc%5Etfw”>@MycoKeys</a>. <a href=”https://twitter.com/SReboleira?ref_src=twsrc%5Etfw”>@SReboleira</a> et al. describe a <a href=”https://twitter.com/hashtag/NewSpecies?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#NewSpecies</a> of Troglomyces from an American millipede—discovered here on <a href=”https://twitter.com/Twitter?ref_src=twsrc%5Etfw”>@Twitter</a> thanks to a photo posted by <a href=”https://twitter.com/derekhennen?ref_src=twsrc%5Etfw”>@derekhennen</a>! <a href=”https://t.co/ZVwKgdWxa9″>https://t.co/ZVwKgdWxa9</a> <a href=”https://twitter.com/hashtag/SocialMedia?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#SocialMedia</a> <a href=”https://twitter.com/hashtag/FungalDiversity?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw”>#FungalDiversity</a> <a href=”https://t.co/aWtjAciwBo”>pic.twitter.com/aWtjAciwBo</a></p>&mdash; Dr. Danny Haelewaters ️‍ (@dhaelewa) <a href=”https://twitter.com/dhaelewa/status/1260950326754119681?ref_src=twsrc%5Etfw”>May 14, 2020</a></blockquote> <script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script>

Reboleira enfatiza que el resultado fue posible debido a su acceso a una de las colecciones biológicas más grandes del mundo. «Debido a nuestra vasta colección de museos, fue relativamente fácil confirmar que realmente estábamos buscando una especie completamente nueva para la ciencia. Esto demuestra cuán valiosas son las colecciones de museos. Hay mucho más escondido en estas colecciones de lo que sabemos».