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La Boa de Madagascar se reproduce por primera vez en Bioparc

29 julio, 2020

La Boa de Madagascar se ha reproducido por primera vez en Bioparc y han nacido 11 crías de esta especie en peligro de extinción, incluida en la lista roja de la UICN, según han informado fuentes del zoológico valenciano.

Los técnicos observaron hace aproximadamente ocho meses la cópula entre el macho y la hembra y ahora han nacido estas 11 crías, que tienen un tamaño de 50 centímetros aproximadamente y un peso que oscila entre los 50 gramos de las más pequeñas hasta los 100 gramos de las más desarrolladas al nacer.

Por el momento van a permanecer en cuarentena donde se está realizando un seguimiento de su crecimiento, especialmente de su correcta alimentación. Una vez se confirme que evolución es completamente positiva y normal serán trasladadas a unos nuevos terrarios, creados especialmente para ellas y ubicados en el espectacular tronco caído que sirve de nexo entre la zona que recrea Madagascar con la entrada a los bosques de África ecuatorial.

La Boa de Duméril (Acrantophis dumerili) en España únicamente puede contemplarse en Bioparc València, en el zoo de Barcelona y en el parque del desierto de Tabernas. Su hábitat original son los bosques secos de Madagascar desde el nivel del mar hasta los 1.300 metros de altitud. Como la mayoría de los miembros de la familia Boidae, es una serpiente robusta que puede alcanzar los 1,5 metros de longitud.

Posee bandas grises y marrones con marcas negras que recorren todo su cuerpo. Es una serpiente terrestre, solitaria y, al igual que la mayoría de las boas, es ovovivípara, por lo que los huevos eclosionan en el interior del cuerpo de la madre y nacen siendo crías completamente independientes.

Al existir poca presencia de grandes depredadores en la isla de Madagascar, las Boas de Duméril tienen camadas más pequeñas que otras boas constrictoras, lo que pemite que las crías sean más grandes al nacer. Caza por la noche, ya que aprovecha el descenso de las temperaturas para detectar el calor que emiten sus presas a través de unos hoyados sensibles al calor que tiene alrededor de la boca. Se alimenta de pequeños mamíferos que mata enroscando su cuerpo alrededor y asfixiándolos entre sus anillos, según explican las mismas fuentes.

Incluida en la lista roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), por el momento con preocupación menor (Least Concern), las amenazas a las que enfrenta esta especie incluyen la destrucción generalizada del hábitat en Madagascar debido a la agricultura o el pastoreo del ganado y la caza para obtener su piel.