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Los científicos identifican la enzima clave detrás del olor corporal

29 julio, 2020

Cada uno tiene el suyo propio, pero a pesar de ser distintos, todos lo podemos identificar: el olor corporal es algo intrínseco al ser humano. Pero, ¿qué lo causa exactamente? Investigadores de la Universidad de York han demostrado que tan solo unas pocas bacterias de las centenares que anidan en nuestra piel son los culpables de este fenómeno. Y, yendo más allá, han encontrado a la «enzima BO», dentro de estas bacterias, y última responsable del aroma natural que rezuman nuestras axilas. Los resultados se acaban de publicar en «Scientific Reports».

Esta nueva investigación destaca cómo bacterias particulares han desarrollado una enzima especializada para producir algunas de las moléculas clave que reconocemos como BO (siglas de olor corporal). En concreto, de entre la diversa microbiota que se encuentra en la piel de las axilas, el análisis ha hallado que Staphylococcus hominis y sus enzimas son las principales causantes detrás del olor corporal.

Michelle Rudden, del Departamento de Biología de la Universidad de York y primera autora del estudio, explica: «Resolver la estructura de esta enzima nos ha permitido determinar el paso molecular dentro de ciertas bacterias que producen las moléculas de olor. Este es un avance clave para comprender cómo funciona el olor corporal, y permitirá el desarrollo de inhibidores específicos que detengan la producción de BO en la fuente sin alterar el microbioma de la axila». Es decir, se podrán crear desodorantes u otros inhibidores del olor corporal más eficaces y que no afectan al resto de bacterias, necesarias para la protección de la piel.

Olor corporal como forma de comunicación
Además, los investigadores afirman que esta «enzima BO» estaba presente en el S. hominis mucho antes de la aparición del Homo sapiens como especie, lo que sugiere que el olor corporal existía antes de la evolución de los humanos modernos, y puede haber tenido un papel importante en la sociedad comunicación entre primates ancestrales.

«Esta investigación fue una verdadera revelación. Fue fascinante descubrir que existe una enzima clave que forma olores en solo unas pocas bacterias en las axilas, y evolucionó allí hace decenas de millones de años», afirma por su parte Gordon James, coautor del estudio. Es decir, las bacterias que tienes en las axilas están ahí desde antes de que tu propia especie existiera en la Tierra.