Saltar al contenido
Ooh!
Noticias de ciencia y espacio, en cuatro líneas

Ceuta no puede enterrar su basura, así que la embarca

Publicado
Sección
General
Firma
elenaa
Ceuta no puede enterrar su basura, así que la embarca

Ceuta ocupa 19,87 kilómetros cuadrados. Por tierra linda con Marruecos y con nadie más. Y no tiene una planta integral propia para tratar sus residuos.

De esas tres frases sale la cuarta: lo que la ciudad tira se sube a un barco.

Cuánto cuesta mover la basura de una ciudad

El consejero de Medio Ambiente, Alejandro Ramírez, lo cifró en junio de 2026: el transporte de los residuos a la península «ya ronda los tres millones anuales».

Es una cifra que conviene leer despacio, porque no es el coste de recoger la basura ni el de tratarla. Es solo el de sacarla. Al margen, el contrato del servicio de traslado está presupuestado en 28,2 millones de euros hasta finales de 2028.

Por qué no hay otra salida

Una ciudad continental que se queda sin vertedero lleva sus residuos al municipio de al lado. En Ceuta no hay municipio de al lado en el sentido administrativo del término: hay una frontera internacional, y los residuos no la cruzan.

Así que la alternativa a embarcar no es llevarlos a otro sitio por carretera. Es tratarlos dentro, en 19,87 kilómetros cuadrados de los que buena parte son monte, acantilado y suelo militar.

La planta que se busca desde hace años

El objetivo que declara la Ciudad es explícito: «reducir a cero el transporte a la península». Para eso hace falta una instalación mayor que la actual, y el problema es dónde ponerla. La vía que se está estudiando pasa por modificar el planeamiento urbano para aprovechar suelo cedido por Defensa, y sacar la planta de donde está.

En 2025 la Ciudad anunció dos plantas nuevas. En 2024 se pidió declarar de utilidad pública una de gestión integral. La conversación lleva años abierta.

Lo que este caso enseña de la gestión de residuos en general

La discusión pública sobre basura suele ir de reciclar más. Ceuta enseña la otra mitad del problema, que es de geometría: el tratamiento de residuos necesita superficie, y la superficie es lo único que no se puede comprar cuando no hay.

Es el mismo cuello de botella de Gibraltar, de Mónaco o de una isla pequeña. Y explica por qué en estos sitios la valorización —quemar, compostar, recuperar materiales dentro— deja de ser una preferencia ecológica y pasa a ser aritmética presupuestaria.

Fuentes: entrevista al consejero de Medio Ambiente de Ceuta en El Faro de Ceuta, 5 de junio de 2026, e información del mismo diario sobre el contrato de traslado, 26 de marzo de 2024.